El edificio neogeorgiano de Grado II diseñado por Sir Edwin Lutyens da a The Bloomsbury una identidad arquitectónica clara antes de que aparezcan sus interiores más coloridos. Las habitaciones respetan las proporciones de la estructura histórica, mientras los espacios comunes adoptan un lenguaje más expresivo. The Coral Room, diseñado por Martin Brudnizki, se define por el color saturado y una larga barra central; Dalloway Terrace ofrece un comedor protegido y The Bloomsbury Club Bar, un ambiente más recogido por la noche. Great Russell Street sitúa British Museum muy cerca, junto con las plazas, librerías y teatros de Bloomsbury. El contraste entre la fachada sobria y las salas interiores de mayor intensidad visual es parte central del carácter del hotel.